#delcampoalataza
 

Llega a Josenea la suma expresión del Té Verde. El Matcha, obtenido a través del molido de las hojas verdes de la Camellia Sinensis, es un concentrado de propiedades antioxidantes, equivalente a 10 tazas de té verde.

En una infusión normal de té verde, solo se extrae una fracción de sus propiedades, arrastradas por el agua caliente. En el caso del Matcha podemos aprovechar en cambio todo el potencial de esta planta en cuestión de vitaminas, minerales antioxidantes y aminoácidos. Rico en L-teanina, aminoácido que relaja y da energía sin agotar, hay que tener en cuenta también que el Matcha tiene una alta concentración en teína. 

ORIGEN

Esta tipología de té radica en China, a los tiempos de la dinastía Song (960 – 1279) y fue gracias a los viajes de los monjes budistas que el Matcha se difundió en Japón, hasta convertirse en un símbolo de los monasterios y más tarde, de la misma aristocracia japonesa. Si en China su consumo cayó poco a poco en el olvido, es en el país nipón, donde el Matcha se convierte en algo más que una bebida; su preparación minuciosa es representativa de la búsqueda de la perfección y de la armonía en cada pequeño detalle de la vida diaria de esta cultura milenaria.  
 
 TIPOS

Dependiendo de la madurez de la planta (mayor o menor de 30 años), el Matcha puede denominarse Usucha o Koicha. En Josenea hemos elegido la variedad Usucha, actualmente la más empleada en la ceremonia del té y la más versátil en términos culinarios.
Usucha, procedente de plantas con menos de 30 años y de color verde claro, es el más común y es el que se suele emplear en ceremonias. Para su preparación se emplearán 2 chashaku (cucharillas típicas de bambú) para unos 70ml de agua hirviendo.
Koicha, procedente de plantas con más de 30 años y de color verde oscuro se diferencia también por un mayor espesor. Con sabor más dulce, menos ácido, se suele tomar con una presentación mucho más densa, que se explica con los 5 chashaku por 35 ml de agua hirviendo. ¡Más del doble de cantidad en la mitad de agua!

 

CEREMONIA 

En Japón, el Matcha es el ingrediente indispensable para la ceremonia del té, denominada Cha-no-yu (茶の湯 literalmente, "agua caliente para el té"). A día de hoy sigue siendo una práctica muy apreciada, aunque minuciosa y larga, sin duda complicada de incorporar a nuestra vida frenética occidental. Esta ceremonia representa otra expresión clarísima de la cultura milenaria japonesa, al igual que la filosofía, la arquitectura, la jardinería o la pintura. Vinculada a la meditación, la preparación del Té Matcha representa en definitiva otro camino para la búsqueda de la armonía.

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Llega a Josenea la suma expresión del Té Verde. El Matcha, obtenido a través del molido de las hojas verdes de la Camellia Sinensis, es un concentrado de propiedades antioxidantes, equivalente a 10 tazas de té verde.

En una normal infusión de té verde, solo se extrae una fracción de sus propiedades, arrastradas por el agua caliente. En el caso del Matcha podemos aprovechar en cambio todo el potencial de esta planta en cuestión de vitaminas, minerales antioxidantes y aminoácidos. Rico en L-teanina, aminoácido que relaja y da energía sin agotar, hay que tener en cuenta también que el Matcha tiene una alta concentración en teína.

ORIGEN

Esta tipología de té radica en China, a los tiempos de la dinastía Song (960 – 1279) y fue gracias a los viajes de los monjes budistas que el Matcha se difundió en Japón, hasta convertirse en un símbolo de los monasterios y más tarde, de la misma aristocracia japonesa. Si en China su consumo cayó poco a poco en el olvido, es en el país nipón, donde el Matcha se convierte en algo más que una bebida; su preparación minuciosa es representativa de la búsqueda de la perfección y de la armonía en cada pequeño detalle de la vida diaria de esta cultura milenaria.

TIPOS

Dependiendo de la madurez de la planta (mayor o menor de 30 años), el Matcha puede denominarse Usucha o Koicha. En Josenea hemos elegido la variedad Usucha, actualmente la más empleada en la ceremonia del té y la más versátil en términos culinarios.

Usucha, procedente de plantas con menos de 30 años y de color verde claro, es el más común y es el que se suele emplear en ceremonias. Para su preparación se emplearán 2 chashaku (cucharillas típicas de bambú) para unos 70ml de agua hirviendo.

Koicha, procedente de plantas con más de 30 años y de color verde oscuro se diferencia también por un mayor espesor. Con sabor más dulce, menos ácido, se suele tomar con una presentación mucho más densa, que se explica con los 5 chashaku por 35 ml de agua hirviendo. ¡Más del doble de cantidad en la mitad de agua!

CEREMONIA

En Japón, el Matcha es el ingrediente indispensable para la ceremonia del té, denominada Cha-no-yu (茶の湯 literalmente, "agua caliente para el té"). A día de hoy sigue siendo una práctica muy apreciada, aunque minuciosa y larga, sin duda complicada de incorporar a nuestra vida frenética occidental. Esta ceremonia representa otra expresión clarísima de la cultura milenaria japonesa, al igual que la filosofía, la arquitectura, la jardinería o la pintura. Vinculada a la meditación, la preparación del Té Matcha representa en definitiva otro camino para la búsqueda de la armonía.